Aunque Vicky no tenía experiencia profesional en la cocina antes de su participación, quiso llegar lo más preparada posible al concurso. En la misma entrevista, la comediante reveló que tomó algunas clases de cocina antes de entrar al programa. «Yo sabía cocinar lo tradicional: el sancocho, el sudado, el frijol. Lo que uno hace en su casa, pero cuando me dijeron que era más gourmet, decidí tomar cuatro clases de cocina para llegar con algo de conocimiento», relató.
A pesar de esos esfuerzos iniciales, Vicky reconoció que no todos los participantes tenían la misma experiencia en la cocina. Sin embargo, esto no fue un obstáculo para ella ni para el resto de los concursantes. De hecho, explicó que, dentro del programa, los competidores solían ayudarse mutuamente compartiendo recetas y consejos para mejorar sus platillos. «Algunos estudiaban más que otros. Paola Rey, por ejemplo, estudiaba hasta la 1 de la mañana. Yo, en cambio, estudiaba en YouTube, pero no siempre me salían las cosas como en los videos», recordó entre risas.
A pesar de su buen humor y disposición, Vicky también enfrentó desafíos en la cocina. En varias ocasiones, presentó platos que no fueron del agrado del exigente jurado conformado por Adriá María, Nicolás de Zubiría y Jorge Rausch. Sin embargo, hubo un plato en particular que recordó como uno de los momentos más incómodos en el programa.
«Fue un reto en parejas con Nina, donde nos pusieron una pared que no nos dejaba ver lo que hacía la otra. Al final del reto, me di cuenta de que Nina no estaba, y me tocó presentar esos platos horribles sola. Me dio mucha pena entregarlos», relató la humorista.
A pesar de estos pequeños tropiezos, Vicky se ha destacado en MasterChef Celebrity por su carisma y su habilidad para hacer reír a todos, incluyendo a los jueces. Su sentido del humor ha sido clave para sobrellevar la presión del programa, que combina la competición con momentos de gran tensión.












