El entusiasmo por la gira de Shakira por Ecuador se vio ensombrecido por un escándalo que involucró a varios uniformados. Así lo evidencian los medios ecuatorianos. EXTRASe iniciaría una investigación contra un grupo de policías que presuntamente permitieron el ingreso ilegal de decenas de personas al Estadio Olímpico Atahualpa durante los primeros conciertos del artista barranquillero en Quito.
Shakira, quien ofreció tres presentaciones en la capital ecuatoriana como parte de su gira internacional, reunió a miles de fanáticos en el emblemático recinto deportivo. Para garantizar la seguridad del evento, las autoridades organizaron un amplio operativo con la presencia de la Dirección General de Inteligencia (DGI) y el Ministerio del Interior, que debieron controlar el acceso al estadio y evitar alteraciones del orden.
Mangos irregulares y favores percibidos.
Según información publicada por EXTRAUn informe policial muestra que durante los controles se descubrió un uso inadecuado de las palancas de acceso asignadas al personal de inteligencia. Estos supuestamente fueron utilizados para facilitar la entrada ilegal de aproximadamente 32 personas, presuntamente con la complicidad de un coronel de policía.
Los funcionarios del Ministerio del Interior que supervisaron la operación informaron que se creía que algunas personas que intentaban entrar ilegalmente tenían vínculos con altos funcionarios de policía, lo que podría haber agravado el incidente. Como resultado, las autoridades incautaron 151 mangos cuyo origen no pudo verificarse al no corresponder a los elementos oficiales de la organización del evento.
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Cruce de versiones y tensión entre autoridades
La situación provocó momentos de tensión entre los equipos de seguridad. EXTRA informó que un mayor de la policía tuvo un altercado verbal con funcionarios del Ministerio del Interior en una de las entradas al estadio luego de que impidieran el ingreso de un grupo de personas que nuevamente intentaban colarse al concierto.
Además, el informe indica que algunos agentes que participaron en la intervención expresaron temor a posibles represalias por parte de altos mandos presuntamente implicados en las irregularidades.
El caso ha desatado un amplio debate sobre los controles internos dentro de la institución policial y la transparencia en los grandes eventos. Por ahora, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre posibles sanciones mientras continúa la investigación interna.
Shakira sellará su tercera y última presentación en Quito el martes 11 de noviembre, donde todas las miradas estarán puestas no sólo en su espectáculo, sino también en el desarrollo de este escándalo que afecta a varios miembros del poder público.












