El Gobierno nacional confirmó que el precio de la gasolina en Colombia bajará $500 a partir de febrero.
Según el Ministerio de Hacienda, esta decisión se tomó gracias a una favorable situación cambiaria y a la caída de los precios internacionales del crudo, que no afectó al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
El objetivo del gobierno es que esta medida funcione como alivio de la inflación y que la sociedad compense la realidad del mercado global.
El ministro de Hacienda señaló que se esperan mayores reducciones en los próximos meses.
“La brecha que se ha abierto entre los precios internacionales y los precios internos nos permite tomar decisiones que tendrán un impacto positivo”» dijo el funcionario, quien también criticó al Banco de la República por aumentar las tasas de interés, haciendo de la reducción de los precios de los combustibles una medida mucho más efectiva contra la inflación que las decisiones del emisor.
Sin embargo, no todo es fiesta en las gasolineras. Ante la caída de los precios de las gasolinas, el gobierno ya implementó el Decreto 1428 de 2025 para eliminar el subsidio al diésel (ACPM).
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Este aumento será gradual pero fuerte, especialmente para los vehículos privados, oficiales y diplomáticos, que verán aumentos que podrían superar los $3,000 por galón durante un período de seis meses.
El objetivo del estado es eliminar lo que consideran subsidios ineficientes para priorizar las inversiones en infraestructura y el gasto social, aunque el sindicato de distribuidoras (Comce) advierte que los montos exactos por ciudad están pendientes de definir.
Este escenario genera una dualidad económica: por un lado, un respiro para quienes repostan con el caudal para paliar la inflación en el transporte diario; y por otro lado, una presión financiera sobre la flota que utiliza ACPM.












