La 68° edición de los Premios Grammy, celebrada el domingo 1 de febrero en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, trascendió al reconocimiento musical y se convirtió también en un escenario de declaraciones críticas sobre la política migratoria de Estados Unidos y el accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la ceremonia, varios artistas aprovecharon sus discursos ante una audiencia global para expresar mensajes de solidaridad con las comunidades de migrantes y cuestionar las prácticas de dicha agencia federal. Entre quienes utilizaron el escenario para enviar estos mensajes se encontraban la cantante estadounidense Billie Eilish y el artista puertorriqueño Bad Bunny.
El mensaje de Billie Eilish
Billie Eilish, ganadora del premio a la Canción del Año por flor silvestrecentró su intervención en un mensaje con fuerte contenido político y social. Durante su discurso declaró: “Nadie es ilegal en tierras robadas”, frase que provocó una reacción inmediata entre los presentes y causó amplia repercusión en las redes sociales.
Billie Eilish ofrece una línea poderosa después de ganar el #GRAMMY para apoyar a los migrantes bajo ataque de ICE
“Nadie es ilegal en tierras robadas”#GRAMMYs2026 #GRAMMY pic.twitter.com/vr4bC5mdrk
—Valy (@liderfiscal) 2 de febrero de 2026
El artista también llamó a “seguir luchando, alzar la voz y protestar”, subrayando la importancia de la participación ciudadana y la defensa de los derechos humanos. Algunas de sus declaraciones más críticas hacia ICE fueron censuradas durante la transmisión televisiva en vivo.
Esta declaración se produjo en un contexto de alta polarización en Estados Unidos, marcado por recientes debates y protestas por las políticas y operativos migratorios realizados por ICE en varias ciudades del país.
Otras voces durante la gala
Bad Bunny, que estuvo entre los ganadores de la noche, incluido Álbum del Año debería haber tomado más fotos–, expresó declaraciones de apoyo a las comunidades migrantes durante su participación en la ceremonia, en línea con el tono adoptado por otros artistas durante la gala.
Además de los discursos, la entrega de premios estuvo acompañada de gestos simbólicos y referencias a las raíces migratorias de algunos artistas, demostrando una presencia recurrente de mensajes sociales en la muestra.
Una gala que fue más allá de la música
La inclusión de estos mensajes en un evento de alcance global refleja cómo ceremonias culturales de alto perfil se han consolidado como espacios de visibilización de posiciones políticas y sociales. Esta edición se centró en las críticas a las prácticas de ICE y el debate sobre la política migratoria estadounidense, tema que continúa ocupando un lugar central en la agenda pública.
La reacción en las redes sociales no se hizo esperar, con usuarios a favor y en contra repitiendo las declaraciones, confirmando que los premios de música ya no funcionan sólo como escenarios de celebraciones artísticas, sino también como plataformas de expresión y posicionamiento ante causas sociales de impacto internacional.












