Juan Acevedo Rocha, quien como presidente estuvo a cargo de Hidroeléctrica de Urrá SA, presentó su renuncia irrevocable a este cargo. La decisión fue anunciada pocas horas después de que el presidente Gustavo Petro lanzara duras acusaciones contra la empresa, calificando la gestión del embalse como un «crimen ambiental» y exigiendo una investigación penal sobre las graves inundaciones que anegaron hoy gran parte del departamento de Córdoba.
La salida de Acevedo, un veterano con más de 33 años de experiencia en hidroelectricidad, no fue espontánea. Según trascendió, el propio Ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, le pidió directamente que se retirara del encargo.
En su carta de renuncia, enviada poco antes de una importante reunión del directorio, Rocha aseguró que su retiro tiene como objetivo evitar que el debate público desemboque en un conflicto. “Confrontación institucional” y que su nombre se convierta en una distracción de la emergencia humanitaria que enfrentan las comunidades aledañas al río Sinú.
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Pese a dimitir, Acevedo defendió con vehemencia el funcionamiento de la planta. Según el directivo saliente, el dirigente nacional se enfrenta a «información incorrecta».
Rocha afirmó que, lejos de provocar el desastre, la presa evitó una tragedia de proporciones incalculables al controlar el 97% de las inundaciones desde el año 2000.
“Si Urrá no estuviera, estaríamos buscando tierras altas”afirmó, contradiciendo los informes de la Anla que señalan que la entidad ha excedido los niveles de almacenamiento permitidos.
El ambiente en el Palacio de Nariño es de total hermetismo sobre quién tomará las riendas del generador, mientras la Inspectoría Jefe de Servicios Públicos ya abrió investigaciones formales.
Por ahora, Juan Acevedo seguirá adscrito a la empresa en su puesto de fábrica, pero el asiento presidencial sigue vacío en el momento más crítico para la seguridad energética y ambiental del Caribe.












