Minuto30.com Bajo el Plan Ayacucho Plus, el poder público colombiano ha asestado un golpe decisivo a la estructura de mando de las disidencias de las FARC.
El operativo, realizado en la localidad de Pacoa (Vaupés), logró neutralizar a seis miembros de la organización ilegal que formaban parte del programa de protección más cercano a alias ‘Mordisco’, entre ellos alias «lorena», socia de «mordisco».
Operación de alta precisión en Pacoa
El despliegue fue una acción coordinada entre el ejército, la marina, la fuerza aérea y la policía nacional, quienes penetraron en la densa selva del Vaupés para desmantelar esta parte del bloque Amazonas.
Según el informe oficial, la ofensiva no sólo cobró seis víctimas sino que también permitió la incautación de un arsenal que revela la sofisticación técnica del grupo criminal.
Material incautado:
Armas de guerra y explosivos.
Equipos de campaña y dispositivos tecnológicos.
Componentes para el uso de drones, manuales e insignias.
Material de comunicación de alta calidad.
Tras la pista de 5.000 millones de dólares
Este operativo es parte de la campaña en curso para neutralizar a ‘Mordisco’, por quien el Gobierno nacional mantiene una recompensa de hasta $5.000 millones de pesos. El objetivo estratégico es asfixiar su movilidad y logística en el sureste del país, obligando a su captura o desmovilización.
“La mejor opción es su desmovilización, así como la de quienes aún residen en estas estructuras ilegales”, dijo Pedro Arnulfo Sánchez, portavoz y figura clave en la supervisión de estas operaciones militares.
Las tropas permanecen en la zona
La operación se encuentra actualmente en desarrollo. Unidades de fuerzas especiales permanecen en el distrito de Pacoa y realizan tareas de búsqueda y control, pues no se descarta el hallazgo de más material de guerra o la detención de otros integrantes que intentaron huir durante el primer ataque.
El debilitamiento de este «anillo de seguridad» coloca al líder en una posición de vulnerabilidad sin precedentes en esta región fronteriza.
El operativo conjunto de las Fuerzas Armadas en la localidad de Pacoa, Vaupés, ha dado un giro dramático, pues entre los seis neutralizados en el atentado se encuentra la pareja sentimental de alias ‘Mordisco’. Sin embargo, sobre el paradero o muerte del máximo líder de las disidencias de las Farc, aún no hay confirmación oficial y el Gobierno nacional está tratando la información «con pinzas».
Lecciones del pasado: precaución absoluta
La orden desde las más altas instancias del gobierno sería clara: Iván Mordisco no será considerado muerto hasta que exista una identificación completa por medicina forense o evidencia física irrefutable.
Esta cautela es una respuesta al «espíritu» de años anteriores (2022), cuando el Gobierno de turno anunció a bombo y platillo la caída del líder en una operación similar, de modo que meses después el insurgente aparecía en un vídeo, vivo y burlándose del servicio de inteligencia estatal. En esta ocasión el punto de partida es ‘ver para creer’.
El golpe al “anillo de acero”
Aunque aún se desconoce la muerte de ‘Mordisco’, la confirmación del fallecimiento de su pareja sentimental confirma que el bombardeo ha alcanzado el núcleo más cerrado de su seguridad. La presencia de su acompañante en el lugar indica que el líder estuvo o estuvo en ese campamento varios minutos antes del ataque aire-tierra.
Los seis cuerpos recuperados están siendo trasladados para un riguroso examen forense. Informes de inteligencia humana en la zona habrían confirmado la identidad de la mujer, pieza clave en la logística personal del líder. Se realizan sobrevuelos en la zona de Pacoa, en busca de rastros de sangre o señales de fuga de otros integrantes heridos.
Un líder acorralado
Con una recompensa de 5.000 millones de dólares y la pérdida de su círculo más cercano, ‘Mordisco’ afronta su momento de mayor vulnerabilidad bajo el Plan Ayacucho Plus. De confirmarse su muerte, se pondría fin a uno de los capítulos más largos de la insurgencia que queda en el sureste del país. Por ahora, el país contiene la respiración a la espera del informe oficial final.












