Minuto30.com .- El brazo de la justicia internacional llegó al tradicional barrio de Aranjuez, en el municipio 4 de Medellín. El pasado miércoles 8 de abril de 2026 se produjo la detención del ciudadano colombiano Brahyam Angulo Rendón, un hombre de gran valor para las autoridades judiciales brasileñas, quienes lo buscaban desesperadamente por el delito de homicidio agravado.
El Terror de Brasilia escondido en Medellín
Las investigaciones muestran que Angulo Rendón no era un criminal común y corriente. Según el expediente internacional, el buscado actuó como ambicioso, autor intelectual, dentro de una peligrosa estructura criminal con actividades en el país sudamericano.
Su papel se centró estrictamente en planificar y dirigir asesinatos selectivos. Fue el encargado de coordinar a los asesinos y facilitar los recursos logísticos y armamentísticos para la ejecución de los crímenes, sembrando el terror, especialmente en la capital federal, Brasilia.
La caída de este ‘cerebro’ asesino no fue una coincidencia. La detención fue realizada por un equipo especializado de la DIJIN – OCN INTERPOL Colombia
Un milímetro de inteligencia
La caída de este ‘cerebro’ asesino no fue una coincidencia. La detención fue realizada por un equipo especializado de la DIJIN – OCN INTERPOL Colombia. Para localizarlo en las empinadas calles de Aranjuez, los agentes debieron realizar extensas tareas de verificación de campo, comparar bases de datos, analizar información clasificada y un amplio despliegue de capacidades investigativas en la ciudad de Medellín.
Próxima parada: extradición
Tras su detención, el ciudadano colombiano fue puesto inmediatamente a disposición del Ministerio Público.
Actualmente, el detenido se encuentra bajo custodia estricta, a la espera de que el gobierno brasileño envíe la documentación correspondiente por vía diplomática. Las autoridades del país vecino cuentan con un plazo legal y establecido de cinco (5) días hábiles para formalizar la solicitud a fin de que el ordenamiento jurídico colombiano emita la orden de aprehensión definitiva con fines de extradición.

El joven paisa coordinó a los sicarios y proporcionó los medios para ejecutar el crimen, especialmente en la capital federal Brasilia, según las autoridades.












