Minuto30.com .- Han pasado más de dos años desde que la Tierra pareció tragarse a Ana María Henao Knezevich, una ciudadana de ascendencia colombiana de 40 años, desaparecida misteriosamente en España. A pesar del tiempo transcurrido y del dramático giro que tomó el caso con la muerte del principal sospechoso, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos no se da por vencido.
En un nuevo intento por cerrar este doloroso capítulo y llevar la paz a su familia, la inteligencia estadounidense ha lanzado una recompensa de 1 millón de dólares a cambio de información que permita localizar los restos de la mujer. En Minuto30 reconstruimos los detalles de este horripilante caso con tintes de película de terror.
Una cámara ciega y un “hombre con casco negro”
La pesadilla comenzó el 2 de febrero de 2024. Ana María se encontraba de visita en Madrid, España, alojándose en un departamento en el exclusivo barrio de Salamanca. Las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio captaron su entrada, pero su salida nunca fue registrada.
El plan para hacerla desaparecer fue meticuloso. Felipe Henao, hermano de la víctima, compartió un inquietante detalle sobre aquella noche de hace dos años:
«Las cámaras del edificio estaban cubiertas de spray oscuro. Lo que dice el portero es que un hombre con casco negro fue quien lo hizo».
Además, hubo otra señal alarmante. Esa misma noche, dos amigos muy cercanos de Ana María recibieron mensajes de texto desde su celular. Sin embargo, ambos coincidieron en que el tono, las palabras y la ortografía eran completamente extrañas y no coincidían con la personalidad de la colombiana, lo que los llevó a sospechar que alguien más tenía su teléfono.
El marido, un plan macabro y un secreto llevado a la tumba
Para los investigadores, el móvil del crimen siempre estuvo claro: Ana María estaba en proceso de divorcio de su marido, el ciudadano serbio-estadounidense David Knezevich, quien se negó a dividir los bienes y, según las autoridades, tenía todos los motivos para hacerle daño.
Las pruebas contra Knezevich eran abrumadoras. Las autoridades han determinado que el hombre viajó clandestinamente a Madrid por esas fechas y fue captado por las cámaras de una tienda que compra pintura en spray y cinta adhesiva, elementos que encajan a la perfección con la adaptación de las cámaras del edificio de Salamanca.
Con estas pruebas, David Knezevich fue capturado por el FBI en Miami en mayo de 2024, acusado formalmente de secuestro y asesinato. Sin embargo, la justicia terrenal no tuvo fin: un año después de su arresto, en 2025, Knezevich se quitó la vida en su celda de prisión y se llevó el secreto del paradero de su esposa a la tumba.
La búsqueda de los restos: de Madrid a Belgrado
Confiando en que se trataba de una operación criminal altamente planificada, el FBI mantuvo el expediente abierto. La nueva fase de la investigación se centra en la reparación de carrocerías, y se ofrece una recompensa de hasta 25.000 dólares a quien proporcione pistas precisas.
La búsqueda es titánica. Investigadores y autoridades europeas han rastreado metro a metro las principales carreteras en una extensa ruta internacional que atraviesa tres países. La búsqueda del cuerpo se centró en la ruta terrestre entre Madrid (España) y Belgrado (Serbia), que pasaba por territorio de Italia, ruta que presuntamente utilizó el presunto asesino para huir y deshacerse de los restos de Ana María.
Las autoridades instan a cualquier ciudadano de Europa o del mundo que notara movimientos extraños de un vehículo en esas rutas en febrero de 2024 a contactar con los canales oficiales del FBI o las embajadas de Estados Unidos.












