Seguridad en Occidente Medellín recibió un importante respiro luego de una serie de operativos relámpago liderados por la Policía Metropolitana y el Ministerio Público.
En una acción coordinada, las autoridades lograron detener a tres sujetos que se dedicaban a realizar pagos excesivos, controlando a comerciantes y vecinos de los municipios 11 (Laureles) y 13 (San Javier).
Los delincuentes, que utilizaron intimidaciones y presuntas alianzas con grupos criminales de la industria, fueron sorprendidos con las manos en la masa gracias a la rápida respuesta de las patrullas del cuadrante y las denuncias de las víctimas.
En el sector San Javier la intervención se concentró en el distrito Juan XXIII. Allí, dos hombres que circulaban en una motocicleta fueron interceptados por los uniformados luego de que los acusaran de presentar cargos ilegales contra los vecinos de la zona.
Gracias a un mensaje de la emisora, la policía logró cerrarles el paso y proceder a su inmediata detención.
Lea también: Figura en los campeones! Luis Javier Suárez silencia al PSG, vigente campeón, y pide pista sobre el Mundial
Según investigaciones preliminares, se cree que estos individuos forman parte de una red que tiene como objetivo controlar los ingresos ilegales en el noroeste de la ciudad mediante la presión constante a los pequeños negocios.
Por otro lado, en Laureles, un hombre fue capturado luego de ingresar a un local comercial y exigir dinero a la fuerza bajo la excusa de que el aporte era ‘para los chicos de la casa’.
El delincuente intentó huir del establecimiento luego de obtener el botín, pero fue interceptado a pocas cuadras por una patrulla que tenía su descripción física exacta.
Los tres detenidos fueron trasladados a la URI del Ministerio Público, donde se adelantan los juicios para su procesamiento por el delito de extorsión agravada.
La Secretaría de Seguridad de Medellín destacó que estos golpes son fundamentales para devolver la calma a los corredores comerciales de la ciudad.
Asimismo, reiteraron la invitación a la ciudadanía a no ceder ante la presión de los delincuentes y a utilizar la línea 165 del Gaula para denunciar cualquier intento de vacunación o exigencia económica ilegal.
Foto de la Policía Nacional.












