El Ministerio Público aseguró el procesamiento de Esteban, quien fue identificado como el presunto autor de un acoso sistemático iniciado en 2014 a través de las redes sociales a una mujer y su familia en Girardota.
Durante seis años, el acusado utilizó presuntamente perfiles falsos para destruir la reputación de sus víctimas, vincularlas a delitos inexistentes y ofrecer recompensas falsas por su paradero.
La investigación demostró que el nivel de violencia del agresor no tenía límites. Desde una cuenta creada hace una década se distribuyeron fotografías de la familia de la víctima con cargos criminales.
En 2016, el acoso escaló a territorio aún más personal cuando el encarcelado comenzó a publicar imágenes de una de las familiares de la denunciante, vinculándola falsamente con el trabajo sexual, práctica que continuó de manera intermitente hasta 2020 para causar un daño moral irreparable.
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Sin embargo, el plan criminal pasó de la intimidación a las exigencias financieras en enero de este año. La víctima comenzó a recibir mensajes directos exigiendo una suma de dinero a cambio de retirar el material difamatorio y detener los ataques.
Harta de la presión, la mujer acudió a las autoridades, permitiendo que el CTI Gaula y el Ejército Nacional realizaran una rendición controlada, capturando a Esteban con las manos en la masa justo cuando intentaba cobrar el dinero de la extorsión.
Después de los intensos interrogatorios, un juez de control de libertad bajo fianza de una prisión impuso una medida de seguridad al interesado.
Si bien el hombre no aceptó los cargos por el delito de extorsión en grado de tentativa agravada, las pruebas presentadas por la fiscalía fueron contundentes para demostrar que el daño causado a la familia iba más allá de lo digital.
El acusado permanecerá tras las rejas mientras avanza el juicio penal en busca de justicia tras años de calumnias y persecución.












