Los viajeros que intenten transitar por el corredor Bogotá-Villavicencio el sábado 21 de febrero vivirán una madrugada de caos.
A las 2 de la madrugada, un vehículo pesado perdió el control, volcó de costado y se salió de la vía. Si bien el impacto inicial fue severo, el factor determinante del bloqueo absoluto fue un derrame descontrolado de combustible que cubrió gran parte de la vía.
La concesionaria de Coviandina confirmó que la medida tiene como objetivo garantizar la seguridad de los usuarios, debido al alto riesgo de explosión o incendio que representa el líquido inflamable en la zona.
El Departamento de Bomberos de Chipaque y los equipos de emergencia están trabajando las 24 horas del día para contener la emergencia química.
Según informes oficiales, las maniobras de limpieza tardaron más de lo habitual debido a la complejidad del derrame y la posición inestable de la cabina del camión. Para facilitar el trabajo se han habilitado puntos de control en El Uval y en el sector La Báscula.
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Alrededor de las 8 a.m., las autoridades iniciaron una evacuación controlada de los vehículos contenidos en K8+900 y El Uval, permitiendo la fluidez del tránsito por un lapso de 40 minutos, mientras equipos de emergencia preparan la fase final de la limpieza.
Sin embargo, la reapertura final se llevará a cabo sin un tiempo estimado ya que el protocolo de seguridad requiere que la carretera esté libre de escombros resbaladizos o inflamables.












