Opinión | La teoría económica de la universidad del Cartucho. Por Luis Guillermo Echeverri

Abril 22 de 2026
Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

¿Cuánto le cuesta a una nación subir al poder un revolucionario degenerado disfrazado de demócrata a destruir la hacienda pública, la riqueza privada y allanar el camino a una dictadura constitucional modelo Narco-SSXXI?
Por cuatro años le permitimos a un guerrillero psicodélico, gobernar a punta de “errores deliberados” y mentiras, demostrar sus conocimientos galácticos en economía de la destrucción institucional sistemática del Estado de Derecho y en la aceleración de los procesos de decrecimiento degenerativos vistos en Cuba, Nicaragua y Venezuela al poner en práctica la versión neo-narco-estalinista del progresismo populista que aprendió en la universidad del Cartucho.

El autócrata ha comprado la complicidad parcial del parlamento y las cortes, colonizó los entes de control, amedrentó y compró algunos medios, “acoquinó” convenientemente la banca, y acobardó y silenció la vocería gremial. ¡Qué vergüenza! Están jugando piscingaña con el país.
Veamos el balance de la destrucción acelerada que ha realizado este gobierno del M-19 y el Pacto Histórico para entender lo que se nos viene pierna arriba si el país cae en la trampa de elegir a Cepeda.

1. Destrucción acelerada del sistema de libertades económicas. La implementación del neo-narco-estalinismo no es un descache progresista. Empezó por robarse y saquear el erario con familiares, amigos y camaradas. Prepararon el país para entregárselo a las FARC-EP y q la subversión. Arruinaron la hacienda pública por medio de idiotas útiles. Amenazaron al sistema financiero y la independencia del Banco de la República para tener control fiscal y monetario después de un deliberado incremento de la deuda pública, de la violación de la regla fiscal y la activación de políticas inflacionarias que causaron el empobrecimiento colectivo del Estado y los contribuyentes, mientras incentivan la ilegalidad y la informalidad.

2. Destrucción acelerada de la seguridad y la sostenibilidad energética. Cuando ningún país renuncia a los hidrocarburos, aquí desde 2022, descarrilaron el sector minero-energético como locomotora del crecimiento de la economía cuando la lumbrera del Cartucho dijo en la ONU que el petróleo y el carbón eran más malos para la humanidad que la cocaína, y se propuso esparcir el virus de la vida por las galaxias, dando la orden de cerrar los descubrimientos de gas en el litoral Caribe, prohibiendo el fracking, anunciando en falso la traída del gas desde Venezuela, y ordenando suspender la sísmica, la exploración y las nuevas explotaciones petroleras. Siguieron al pie de la letra la cartilla de destrucción de PDVSA al politizar y desguazar, el talento humano, terminar con el gobierno corporativo y proceder al saqueo económico de todo el grupo empresarial Ecopetrol.

3. Destrucción acelerada del erario, la reputación del país y la confianza inversionista. Tras paralizar la inversión de regalías y encarecer la movilidad de la economía, en los primeros 6 meses desaparecieron 6 puntos del crecimiento parcial recibido del 12.6% al multiplicar el malgasto burocrático y contractual, y empezar el estrangulamiento tributario de la economía formal, la promoción de la impunidad, matando el ahorro y el sistema pensional, paralizando todo tipo de inversiones lícitas, espantando la IED, generando fugas de talento y capitales, aumentando el riesgo país y la deuda, haciendo insostenible el déficit fiscal y perdiendo el grado de inversión.

4. Destrucción acelerada de la seguridad ciudadana amparando la delincuencia y el terrorismo. Con el cumplimiento del pacto de La Picota y el favorecimiento del diseño de Cepeda de una “Paz Total” embustera, neutralizaron todas las acciones de la fuerza pública bajo el pretexto de no interferir en las negociaciones con la subversión. Dieron rienda suelta a la formación de capitales ilícitos y se dispararon el secuestro de niños (mal llamado reclutamiento), las masacres de soldados e inocentes, se fortalecieron las milicias urbanas y se creó la “primera línea digital”.

5. Destrucción acelerada de la salud y la seguridad social. Con alevosía están destrozado y desintegrado el sistema prestacional y el de salud que tenía un 98% de cobertura. El propósito del “rey midas del estiércol” es tragarse los aportes e inducir un genocidio colectivo mediante el tortuoso “gota a gota envenenado” que denominó “chu-chu-chu” ejecutado por una carnicera, un verdugo, y ahora con el intento de meter a “Drácula en al banco de sangre” al nominar a Quintero para Supersalud.

6. Destrucción acelerada de la propiedad privada por multiplicidad de vías expropiatorias. Hay una estrategia de destrucción sistemática acelerada de la propiedad privada por medio de la promoción del odio de clases bajo la falaz ilusión de reivindicación indígena, campesina y de los pobres mediante la asignación de tierras; por medio de asfixia tributaria patrimonial y catastral; por la creación por decreto de mecanismos de expropiación inmediata; y por acciones arbitrarias de la ANT e intervención de las funciones de notariado y registro.

7. Destrucción acelerada del medio ambiente y la seguridad alimentaria. Petro además de su falso ambientalismo que le dio rienda suelta a la deforestación, la minería ilegal, la drogadicción y el narcotráfico, ha generado la ruina del sistema productivo alimentario del campo colombiano que está bajo la amenaza terrorista y de expropiación estatal, y la destrucción de todos los sistemas de soporte al sector productivo agropecuario. Antes de títulos el campo necesita extensión, crédito, conocimiento y tecnología.

Hay que tener cuidado con Petro y Cepeda, sus engaños y sus trampas, sus alianzas con la narco-subversión y las organizaciones criminales y el terrorismo internacional ahora que el incendio social, político, moral y económico de Venezuela ya se nos metió a la cocina y está quemando el sistema institucional colombiano. Defendamos la libertad y conservemos el sistema democrático. Pilas que si no votamos bien seremos todos esclavos del narco-comunismo.

 

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