Minuto30.com .- El miedo y la ansiedad no cesan para la familia del teniente de alcalde de la Policía Nacional, Franque Esley Hoyos Murcia. En las últimas horas se publicó un nuevo certificado de supervivencia del uniformado, quien ya cumple nueve meses en poder del Ejército de Liberación Nacional (ELN) luego de ser secuestrado en el departamento de Arauca.
Con este dramático llamado desde el cautiverio, el policía envía un mensaje directo al gobierno nacional para que busque un canal humanitario para poner fin a su encierro.
“Escúchenos, señor presidente”: el llamamiento de Hoyos Murcia
A través de material audiovisual grabado en una zona boscosa, el vicealcalde Hoyos Murcia -quien estaba adscrito a la Dirección de Investigaciones Criminales (Dijín)- reapareció para confirmar que sigue con vida y enviar una solicitud directa al presidente de la República, Gustavo Petro.

En su mensaje, el uniformado instó al jefe de Estado a prestar atención a la difícil situación que él y sus compañeros de prisión enfrentan. Su petición era clara: que el gobierno escuchara su clamor y apoyara firmemente cualquier acuerdo negociado o humanitario que garantizara su liberación inmediata y el regreso seguro a sus hogares.
Nueve meses de una dura experiencia
El drama para la familia del teniente alcalde comenzó el 20 de julio de 2025. Ese día, mientras conducía un vehículo por la vía que conduce del municipio de Tame a la capital de Arauca, Hoyos Murcia fue interceptado por hombres fuertemente armados del Frente de Guerra Oriental del ELN, junto a su compañero, el policía Yordin Fabián Pérez Mendoza.
Esta nueva prueba de supervivencia se suma a las difundidas en los meses anteriores donde los uniformados han pedido continuamente a las fuerzas armadas que se abstengan de realizar operaciones de rescate que utilizaron sangre y fuego para proteger sus vidas.
Mientras el Gobierno evalúa esta petición, la familia del teniente de alcalde Hoyos Murcia, que ya pasó Navidad y fechas señaladas con “el corazón en la mano”, reitera su exigencia a que la guerrilla respete la vida de su ser querido y haga un verdadero gesto de paz devolviéndole la libertad tras 280 largos días de secuestro.











