Las autoridades realizan una rigurosa investigación para esclarecer un episodio violento y perturbador ocurrido la noche del sábado 16 de mayo en el suroeste de Medellín. Un potente tiroteo que generó un trágico equilibrio entre dos muertos y dos heridos de gravedad por un proyectil de arma de fuego. El incidente causó pánico entre la comunidad.
Pánico en la escala Cantarrana
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 19.43 horas. en la carrera 84C con Calle 20, en el sector conocido como Escala Cantarrana, jurisdicción de Belén Altavista.
La alarma se encendió cuando los ciudadanos reportaron a la línea de emergencia varias explosiones de arma de fuego.
Cuando llegaron al lugar, las patrullas policiales encontraron el caos, acordonaron la zona y coordinaron el traslado de los heridos. En la escena del crimen fue encontrada un arma de fuego de letalidad reducida, tipo pistola traumática, marca Blow, calibre 9mm, valorada en $1.500.000.
Los muertos y heridos
El violento episodio se saldó con dos víctimas mortales, identificadas tras trabajos de inspección técnica:
Un hombre de 36 años, vecino del barrio Cantarrana, quien sufrió dos golpes en el pecho y falleció antes de poder recibir atención médica en la Unidad Intermedia Belén.
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Un joven de 26 años, quien fue trasladado de urgencia a una clínica del sector, donde falleció a consecuencia de múltiples heridas en tórax, abdomen, espalda y brazo.
Además, dos jóvenes resultaron heridos y su estado es estable:
Un joven de 21 años fue trasladado a un centro de salud con una lesión en el hombro izquierdo.
Un joven de 22 años que ingresó a una clínica de un centro comercial del sector con múltiples impactos en antebrazo derecho, rostro, espalda y tórax.
Lugar donde se produjeron los confusos hechos del sábado 16 de mayo. Foto de : cortesía
Dos militares comparecieron ante el fiscal
Más tarde, la policía encontró a un suboficial y a un soldado en el distrito de Laureles que se cree que estaban involucrados en el incidente. Los dos militares, quienes vestían ropas de civil y portaban una pistola, se personaron voluntariamente ante las autoridades encargadas de la investigación.
El arma quedó en manos de los investigadores, quienes también se encargaron de investigar el lugar del hecho para esclarecer lo sucedido.










