Minuto30.com .- El mayor caso de corrupción del actual gobierno acaba de dar un giro internacional sin precedentes. Sneyder Pinilla, exsubdirector de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos (UNGRD) y testigo clave de la trama, ha decidido cruzar la frontera pese a la inacción de las autoridades locales y ha enviado una carta formal a altos funcionarios estadounidenses con una clara intención: contar todo lo que sabe.
La noticia ha puesto a ex ministros, congresistas y grandes contratistas en alerta máxima porque si Pinilla habla en Washington, las consecuencias legales podrían escalar hasta extradiciones por cargos de lavado de dinero.
La carta a Washington: pruebas y lavado de dinero
Ante el estancamiento de las investigaciones en la Fiscalía General —que «dejó las cosas en paz» a otros altos funcionarios— Pinilla decidió buscar justicia estadounidense.
La explosiva carta fue enviada a los congresistas María Elvira Salazar y Bernardo (Bernie) Moreno, así como al secretario de Estado Marco Rubio. El asunto de la comunicación dice claramente: “Solicitud de reunión y disposición para brindar información de interés al Gobierno de Estados Unidos sobre presuntos actos de corrupción en Colombia”.
¿Por qué está interesado Estados Unidos?
La clave del testimonio de Pinilla estaría en los crímenes transnacionales. El exfuncionario promete aportar pruebas sobre lavado de dinero y movimientos internacionales de dinero ilícito a través del sistema financiero, incluidos los bancos estadounidenses.
“Pongo a disposición información, documentos, testimonios y elementos de prueba que, a mi juicio, son de gran importancia (…) pueden contribuir al esclarecimiento de hechos que trascienden las fronteras de Colombia y afectan la confianza de los ciudadanos”, dijo Pinilla en el documento.
Confesiones anteriores: compra de votos y sobornos a millonarios
Pinilla ya ha confesado ante la justicia colombiana (donde la Corte Suprema actúa con mayor celeridad) su participación directa en el núcleo del desfalco:
Sobornos legislativos: la entrega directa de $4.000 millones de pesos a los entonces presidentes del Senado, Iván Name, y de la Cámara, Andrés Calle.
Comité de Asignaciones Públicas: Gestionó contratos falsificados dentro de la UNGRD para «pagar» a los congresistas de este comité a cambio de sus votos y apoyo político al gobierno.
El balance judicial: prófugos, presos y un fiscal interrogado
Mientras Pinilla busca refugio legal en América del Norte, el panorama actual de los involucrados en el expediente de la UNGRD es un verdadero terremoto político:
en prision: el exsecretario de Gobernación Luis Fernando Velasco y los congresistas Wadith Manzur y Karen Manrique, y temporalmente Marthe Peralta.
fugitivo: Carlos Ramón González, quien actualmente evade la justicia en Nicaragua.
Liberado por «errores»: El exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, quien fue detenido pero recuperó su libertad por un polémico error procesal del Ministerio Público.
A los ojos del Tribunal Supremo: Una larga lista de más de dos docenas de miembros del Congreso bajo investigación formal, incluidos Martha Peralta, Julián Peinado y Carlos Andrés Trujillo; este último fue mencionado por Olmedo López y Sneyder Pinilla como «un padrino político importante dentro de la red de corrupción que operaba al interior de la entidad».
La próxima reunión de Sneyder Pinilla con agencias estadounidenses amenaza con desatar una tormenta perfecta. Si el ex subdirector cumple el apoyo financiero que promete, el país estará al borde del mayor terremoto político y jurídico de la década.











