La disputa legal entre Bad Bunny y su expareja Carliz De La Cruz Hernández sumó un nuevo capítulo luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico dictaminó que la demanda interpuesta por la abogada puede seguir su curso al existir elementos suficientes para analizar varios de sus reclamos en la demanda.
La decisión, anunciada esta semana y reportada por Billboard, no condena al artista puertorriqueño ni determina que haya incurrido en alguna conducta ilegal. Sin embargo, sí confirma que algunas de las acusaciones de De La Cruz Hernández siguen siendo válidas y deben discutirse en los tribunales.
La demanda se centra en su uso de la frase «Bad Bunny baby», un audio que, según los fiscales, grabó en 2015 a petición de Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre de pila del cantante, cuando ambos mantenían una relación sentimental.
Años más tarde, esa grabación formó parte del tema «Dos Mil 16», incluido en el exitoso disco Un Verano Sin Ti. Según la demanda, el mismo audio también fue utilizado anteriormente en “Pa Ti”, además de diversas presentaciones y contenidos promocionales, sin permiso para su explotación comercial ni compensación económica.
Tribunal mantiene viva parte de la demanda
En su fallo, el máximo tribunal puertorriqueño confirmó que las reclamaciones relacionadas con «Dos Mil 16» pueden proceder, al tiempo que desestimó las reclamaciones relacionadas con «Pa Ti» porque fueron presentadas fuera del plazo permitido por la ley.
Los magistrados respaldaron el criterio adoptado previamente por tribunales inferiores de que la voz de De La Cruz Hernández podría haber sido utilizada con fines comerciales dentro del lanzamiento del álbum.
En el fallo, la Corte consideró: “No erraron al establecer que los hechos presentados sobre la explotación comercial o comercial de la voz de la señora De la Cruz Hernández eran suficientes para llamar la atención sobre el inmueble en cuestión o informar al público sobre el mismo a través de los medios de comunicación”.
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Uno de los aspectos analizados durante el juicio fue que la difusión del fragmento de audio en redes sociales habría despertado el interés de los seguidores por una posible referencia a la antigua relación entre ambos, situación que, según sentencias judiciales anteriores, podría haber favorecido la promoción del disco.
Las reclamaciones de derechos de autor también revivieron
Además del debate sobre el llamado derecho de publicidad, el Tribunal Supremo anuló una sentencia anterior que había rechazado reclamaciones de derechos de autor relativas a grabaciones de voz.
Al explicar esa determinación, el juez Pabón Charneco escribió: “Siempre y cuando esa interpretación esté grabada con su voz en un medio tangible, reconocemos que la grabación puede estar sujeta a derechos de autor”.
Asimismo, agregó: «La señora De la Cruz Hernández alegó en su demanda que la grabación de su interpretación personal, reconocible e incomparable de la frase fue utilizada de manera inapropiada y que fue utilizada sin atribución alguna. Por lo tanto, concluimos que la demandante ha alegado hechos suficientes para aportar las pruebas que justifican este reclamo».
No todos los miembros de la Corte Suprema compartían esa opinión. El juez Ángel Colón Pérez emitió un voto disidente expresando: “Nos parece claro que, en el contexto de esta demanda, ninguna de las acciones invocadas por la señora De La Cruz Hernández es legalmente admisible, bajo ningún derecho positivo disponible en nuestra jurisdicción”.
Según informa TMZ, la demanda también trae reclamaciones por presunto uso no autorizado de la voz, infracción de derechos de imagen y daños derivados de la explotación comercial de la grabación. El abogado pide una indemnización de más de 40 millones de dólares.
Hasta el momento, Bad Bunny y sus representantes no han emitido un comunicado oficial respecto a la reciente decisión judicial. Mientras tanto, la demanda continúa en los tribunales de Puerto Rico, donde se determinará si ha habido uso indebido de la grabación y si los reclamos del demandante tienen fundamento legal.











