El terror volvió a intentar apoderarse de las carreteras del norte del departamento del Cauca, pero la rápida acción de la inteligencia militar evitó lo que podría haber sido una tragedia. Tropas del Ejército Nacional frustraron un plan de un grupo armado remanente que planeaba atacar a soldados utilizando mortíferos artefactos explosivos improvisados en un corredor de tráfico clave.
A través de un comunicado oficial, la Tercera División del Ejército Nacional dijo que efectivos de la Brigada 29 están siendo desplegados para realizar estrictos controles de seguridad en la vía que conecta a los municipios de Caloto y Corinto, luego de recibir reportes de la presencia de delincuentes armados en el sector.
Un corredor vial utilizado como «señuelo» mortal
El macabro plan de los disidentes quedó al descubierto. Según inteligencia militar, los delincuentes intentaron utilizar esta transitada carretera departamental como señuelo táctico. Su principal objetivo era atraer soldados a la zona y luego atacarlos de manera cobarde activando artefactos explosivos improvisados (IED) escondidos en la zona.
Represalias por pérdidas millonarias por narcotráfico
Esta escalada de violencia y la intención de atacar a la fuerza pública tiene un origen claro: el debilitamiento de las estructuras criminales. Los militares confirmaron que este intento de ataque es una represalia directa por los poderosos golpes propinados recientemente al narcotráfico en la región.
Entre los operativos que motivaron esta venganza destaca la incautación de 850 kilos de marihuana en el norte del Cauca, un golpe millonario a las finanzas del grupo armado, sumado a la reciente neutralización de algunos de sus principales líderes.

Vuelo y control militar permanente
Ante el inminente despliegue y superioridad táctica del poder público, los integrantes de esta estructura criminal huyeron luego de poco tiempo en el sector.
Para devolver la paz a los habitantes, agricultores y transeúntes del norte del Cauca, las Fuerzas Armadas mantienen un fuerte aparato en la zona, que incluye:
Control y vigilancia constante de vuelos en coordinación con la Fuerza Aérea Colombiana.
Búsquedas y verificaciones detalladas en los alrededores de la carretera para descartar la presencia de explosivos u otros elementos que pongan en peligro la vida de la comunidad civil.
Finalmente, la institución militar transmitió un mensaje de calma a la ciudadanía y aseguró que las operaciones militares continuarán con decisión y sin descanso para garantizar la seguridad de la población caucásica.












