En contraste, dentro del Movistar Arena el ambiente fue festivo. Calamaro interpretó alrededor de veinte canciones, entre ellas Mi enfermedad, Sin documentos, Cuando te conocí, Cuando no estás, Crímenes perfectos, Flaca y Estadio Azteca, acompañado por una audiencia mayoritariamente adulta que siguió cada tema con entusiasmo.
Aunque la voz del cantante se notó más ronca y con menos potencia, especialmente al inicio del concierto, esto no fue impedimento para que el público lo acompañara durante todo el show. Algunos asistentes atribuyeron el desgaste vocal a la altitud de Bogotá.
El artista agradeció al público bogotano y recordó que la capital ha sido escenario de “algunos de los triunfos más gloriosos” de su carrera. También presentó uno a uno a los músicos que lo acompañan en la gira.
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El concierto cerró con un gesto que volvió a dividir opiniones: Calamaro levantó un capote en el escenario y realizó los movimientos de un torero. El acto fue celebrado por sus seguidores con aplausos y gritos de “¡Olé!”, mientras que en redes sociales se reavivaron las críticas por su postura frente a la tauromaquia.
Agenda 1999 Tour continúa ahora por Europa, en medio de una gira que combina celebración musical y debate público sobre las convicciones personales del artista.












