Hay quienes hablan de democracia como si fuera únicamente un discurso de 15 minutos. Y hay quienes la han vivido desde adentro, entre censos electorales, escrutinios, verificación de firmas y procedimientos que determinan la transparencia de una elección.
Ese es el perfil de Hollman Ibáñez Parra, un funcionario con amplia experiencia técnica en el sistema electoral colombiano y que ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional en la estructura electoral del país.
25 años de experiencia en el corazón del sistema electoral
Ibáñez no llegó a la discusión pública desde una campaña política ni desde las tradicionales estructuras partidistas. Su experiencia se construyó durante décadas dentro de la institucionalidad electoral.
A lo largo de su carrera ha ocupado cargos relacionados con el Censo Electoral, la Gestión Electoral y la administración de procesos electorales, lo que le permitió conocer de primera mano los procedimientos mediante los cuales se organizan, verifican y escrutan las elecciones en Colombia.
Su experiencia está precisamente en ese terreno que pocas veces llega al debate ciudadano: los detalles técnicos que pueden determinar la validez y transparencia de un proceso electoral.
Las decisiones que lo llevaron al centro del debate
Su paso por el Consejo Nacional Electoral (CNE) también lo ubicó en decisiones de alto impacto político.
Una de ellas estuvo relacionada con la participación de Iván Cepeda en una consulta política, asunto en el que Ibáñez defendió una interpretación basada en las normas electorales aplicables.
Para sus defensores, esa posición representa la importancia de que las reglas electorales se mantengan por encima de los intereses coyunturales de cualquier sector político.
En un sistema democrático, precisamente, la discusión no debería centrarse únicamente en quién gana o quién pierde, sino en que las reglas sean aplicadas de manera objetiva y verificable.
El valor de un perfil técnico
La principal fortaleza de Ibáñez está en su conocimiento especializado del funcionamiento electoral.
Entender cómo se construye un censo, cómo se revisan las firmas, cómo se desarrollan los escrutinios y cómo funcionan las diferentes etapas de una elección requiere años de experiencia institucional.
Ese conocimiento adquiere especial relevancia cuando se discuten posibles irregularidades electorales, pues permite analizar los procedimientos desde una perspectiva técnica y no únicamente desde la confrontación política.
Un posible salto al Consejo de Estado
La eventual llegada de Hollman Ibáñez al Consejo de Estado abriría la puerta a que un perfil con experiencia directa en materia electoral participe desde la alta jurisdicción contencioso-administrativa.
Su conocimiento del funcionamiento de la organización electoral podría convertirse en una herramienta relevante para examinar controversias relacionadas con procesos electorales y decisiones administrativas.
Colombia necesita instituciones capaces de garantizar que las reglas sean respetadas independientemente de quién esté en el poder.
Más allá de las simpatías políticas, el debate sobre los órganos electorales debería concentrarse en la experiencia, la independencia y el conocimiento técnico de quienes toman decisiones que pueden afectar el rumbo democrático del país.
Hollman Ibáñez representa precisamente ese perfil: el de un técnico que conoce desde adentro cómo funciona el sistema electoral y que ahora podría llevar esa experiencia a uno de los escenarios jurídicos más importantes del país.











