La dura carta del Centro Democrático a Miguel Uribe

La dura carta del Centro Democrático a Miguel Uribe

La batalla por la candidatura presidencial en el Centro Democrático (CD) ha escalado a un nivel de máxima tensión tras la publicación de una carta de la Dirección Nacional del partido, cuestionando duramente al precandidato Miguel Uribe Londoño por supuestas acciones para influir en las consultas internas.

La carta, firmada por el director del partido, Gabriel Vallejo, y dirigida directamente a Uribe Londoño, lo confronta con lo que el partido considera una falta grave al intentar mantener una relación con la encuestadora ATLASINTEL antes de que fuera oficialmente seleccionada para medir a los precandidatos.

Acusación directa: ¿contacto inapropiado con firma demográfica?

El Centro Democrático no sólo desestima las preocupaciones de Uribe sobre la transparencia del proceso de selección, sino que también desplaza la carga de la prueba y lo pone a la defensiva. La carta pide aclaraciones sobre los contactos denunciados.

“Exigimos que confirme o desmienta la información según la cual su equipo supuestamente intentó contactar a la empresa ATLASINTEL antes de su selección oficial, lo que resultaría en una flagrante violación de los acuerdos de transparencia firmados por todos los precandidatos”, dice el documento.

El partido insiste en que el comité de seguimiento interno de la consulta no tiene el poder de gestionar investigaciones externas y califica la acción reportada del equipo de Uribe Londoño posiblemente poco ética e inapropiada.

Una alta advertencia política

El tono del comunicado de la Dirección Nacional es de grave advertencia, indicando que las acciones del precandidato podrían poner en peligro la equidad de la carrera. El partido recuerda a Uribe la necesidad de cumplir con sus estatutos internos y abstenerse de cualquier acción que pueda interpretarse como un intento de obtener ventaja.

La respuesta de la CD se produce justo después de que el senador Uribe Londoño expresara públicamente su desconfianza en el proceso, alimentando la narrativa de un posible sesgo en la selección de las empresas que conducirán la investigación. Sin embargo, el partido ha optado por un contraataque directo, cuestionando el comportamiento del propio precandidato en lugar de limitarse a defender el proceso.

El comité de ética, en el centro de la tormenta

Este cruce de acusaciones coloca a la Comisión de Ética del partido en una posición central, pues es el organismo al que se puede recurrir para evaluar si la supuesta acción del equipo de Uribe constituye un delito penal dentro de la comunidad.


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