El Cauca volvió a ser atacado el sábado 15 de noviembre, en medio de una nueva ola de ataques atribuidos a disidencias de las FARC que mantienen en tensión a varios municipios del departamento.
Intimidaciones violentas se reportaron desde primeras horas de la mañana contra la comisaría del distrito de Mondomo, en Santander de Quilichao, mientras en Balboa un militar profesional fue secuestrado durante enfrentamientos armados.
Según reportes comunitarios, el ataque en Mondomo comenzó alrededor de las 5 de la mañana, cuando más de 200 hombres armados, aparentemente miembros de la estructura ‘Jaime Martínez’, utilizaron drones cargados con explosivos para atacar directamente instalaciones policiales.
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Acto seguido, las intimidaciones aumentaron con disparos y explosiones que sacudieron viviendas, comercios e incluso la parroquia del municipio.
La magnitud de la ofensiva obligó a suspender prácticamente todas las actividades comerciales en la zona.
Horas antes, tropas del ejército fueron emboscadas en el municipio de Balboa por disidentes del frente ‘Carlos Patiño’. En medio de los combates fue secuestrado el soldado profesional Víctor Hugo Yepes García y otros cinco militares resultaron heridos. La institución anunció que denunciará el secuestro y ha pedido apoyo a organismos internacionales ante la escalada de violencia.
Estos hechos se suman a la explosión de un coche bomba en la carretera Panamericana y el ataque al senador Temístocles Ortega el mismo día, lo que demuestra que la situación de seguridad en el Cauca atraviesa uno de los momentos más críticos del año.












