La incertidumbre sobre los augurios del uribismo ha llegado a su fin. El Partido Centro Democrático ha anunciado oficialmente que la senadora Paloma Valencia Laserna será la candidata única a la presidencia de la república.
La decisión, que surge luego de realizar un proceso interno con encuestas, consolida a Valencia como la figura más importante dentro de la comunidad fundada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
“Asumo esta responsabilidad con el amor que le tengo a mi país y con el compromiso de defender la libertad y el orden que demandamos los colombianos”, dijo Valencia tras conocer los resultados.
Un perfil de “Purabred” y la academia
La elección de Paloma Valencia no sorprende a los analistas políticos, que la ven como la heredera natural de las posiciones más fuertes del partido, pero con un perfil intelectual propio.
Nacida en Popayán en 1978, Valencia tiene la política en su ADN. Es nieta del expresidente de la República Guillermo León Valencia y del fundador de la Universidad de los Andes, Mario Laserna Pinzón. Esta herencia le ha dado una mezcla especial: la ardiente oratoria de la plaza pública y el rigor académico.
Su formación es amplia:
Abogado y filósofo de la Universidad de los Andes.
Maestría en escritura creativa de la Universidad de Nueva York (NYU).
Doctorado en Derecho (en curso/concluido si corresponde).
carrera legislativa
En el Congreso, al que llegó en 2014, Valencia destacó como una de las voces más combativas de la oposición y, en su momento, del Gobierno. Conocida por su disciplina y vehemencia en los debates, ha sido apodada ‘La Leona’ entre sus seguidores por la ferocidad con la que defiende sus posiciones.
Las pancartas legislativas están dirigidas a:
Reforma del sistema judicial: Buscar mecanismos para reducir la impunidad y reformar los tribunales superiores.
Apoyo al emprendimiento: Autor de leyes que tienen como objetivo facilitar la creación de empresas y reducir la carga fiscal de las PYMES.
Seguridad democrática: una defensa irrestricta del poder público y de la autoridad del Estado en los territorios.
El desafío: unir a la derecha
La candidatura de Valencia envía un mensaje claro: el Centro Democrático apuesta por una figura con una identidad ideológica definida. A diferencia de elecciones anteriores que buscaban perfiles más tecnocráticos o centristas, Valencia representa el ‘corazón’ del partido.
Su desafío inmediato será convocar a otros sectores de derecha y centroderecha a formar una coalición sólida que pueda enfrentar a los sectores alternativos y de izquierda en una campaña que se espera esté altamente polarizada.
Por el momento, el uribismo cierra filas en torno a una mujer que ha prometido devolver al país la seguridad y la confianza de los inversores.












