En un movimiento estratégico de cara a las próximas elecciones, el candidato presidencial Mauricio Lizcano visitó el archipiélago de San Andrés, convirtiéndose en el único candidato en llegar a la isla en esta etapa de la contienda. La gira tuvo un significado especial, ya que fue allí donde recogió la firma final de apoyo necesaria para oficializar su candidatura.
El candidato anunció que todo el paquete de firmas será entregado formalmente en el Registro Nacional en Bogotá el próximo 10 de diciembre.
Un enfoque en la autonomía económica y tecnológica
Durante su visita, Lizcano presentó su visión de transformar el archipiélago a través de una zona económica especial insular. Esta propuesta pretende implementar un régimen fiscal diferenciado que atraiga inversiones en tres ejes específicos:
Turismo sostenible.
Tecnología.
Inversiones medioambientales.
“San Andrés tiene el potencial de convertirse en un modelo de desarrollo insular, como lo han logrado otras islas del Caribe”, dijo el candidato, destacando también la ventaja competitiva del bilingüismo de las islas para atraer centros de servicios tecnológicos y centros de datos.
Compromisos con la conectividad y la educación
Al resaltar la crisis de transporte que afecta a residentes y turistas, Lizcano exigió al Gobierno nacional garantizar un «verdadero puente aéreo» con flujos aéreos estables para asegurar la competitividad de la región.
En el ámbito social, el candidato priorizó dos temas históricos para la comunidad raizal:
Educación: La construcción final de la universidad de San Andrés, calificada como una “necesidad urgente” para la juventud local.
Medio Ambiente: La protección de la Reserva de la Biosfera Seaflower y la restauración de los corales, pilares del ecosistema y de la economía insular.
Equilibrio de gestión y presencia en el territorio.
El candidato aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre su paso por el Ministerio, destacando la financiación global del trabajo de Teleislas. “Esta isla siempre ha sido una prioridad para mí”, afirmó luego de visitar varios sectores y hablar directamente con la comunidad.
Al finalizar su jornada, Lizcano enfatizó que su visita no solo fue política, sino también un acto simbólico de reconocimiento para los sanandresanos: «No vine a hospedarme en un hotel. Vine a caminar por la isla y a escuchar a la gente».












