Este lunes 29 de diciembre, estudiantes de medicina realizarán plantones simultáneos en al menos 17 ciudades del país para exigir al Gobierno nacional que libere fondos para garantizar el pago a los pasantes que cursan el último año de sus estudios, conocidos como pasantías obligatorias.
Las movilizaciones fueron convocadas por estudiantes y médicos recién graduados, quienes exigen el cumplimiento de lo aprobado dentro de la reforma laboral, que estableció que los médicos en prácticas deben recibir una remuneración equivalente al salario mínimo mensual legal vigente por su trabajo en hospitales y clínicas del país.
Andrés Salcedo, médico y uno de los iniciadores de las manifestaciones, explicó que los presos trabajan largas jornadas de hasta doce horas diarias, incluidos fines de semana y feriados, sin recibir actualmente compensación económica.
Además, señaló que estos estudiantes deben soportar altos costos de matrícula, transporte, alimentación y alojamiento durante su práctica clínica.
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Según Salcedo, aunque la norma ya fue aprobada, aún necesita la aprobación del Ministerio de Hacienda para que el Ministerio de Salud pueda destinar los recursos necesarios de su propio presupuesto. Advirtió que dicha aprobación debe realizarse antes del 31 de diciembre de 2025, de lo contrario se podría postergar el pago para el año siguiente.
Los estudiantes destacan que lo aprobado en la ley debe convertirse en realidad y no quedarse en el papel. Por esta razón, las sentadas buscan presionar al gobierno para que garantice la financiación y promulgue las regulaciones asociadas.
Los puntos de concentración incluyen ciudades como Bogotá (Ministerio de Salud), MedellínIncluyendo Cali, Barranquilla, Cartagena, Bucaramanga, Cúcuta, Pereira, Pasto, Villavicencio, Manizales, Neiva, Santa Marta, Valledupar, Sincelejo, Ibagué y Popayán.
En medio de las protestas, el Ministerio de Salud reiteró que a partir de 2026 se realizarán pagos mensuales a más de 8.000 presos, con fondos que superarían los 200.000 millones de dólares destinados a cubrir el salario mínimo y la conexión al sistema de salud. Sin embargo, los estudiantes mantienen su convocatoria hasta que se garantice oficialmente la asignación presupuestaria.












