La historia del gobierno sobre la seguridad Medellín ha sufrido un cambio radical en apenas cinco meses, demostrando lo que varios sectores políticos y analistas calificaron como un “doble rasero” en la comunicación del presidente Gustavo Petro. La inconsistencia entre sus declaraciones de octubre de 2025 y las de hoy ha reavivado el intenso debate sobre quién es realmente responsable de los indicadores de orden público en la capital antioqueña.
El contraste del desacuerdo
El punto de quiebre está en la atribución de responsabilidades en función de la conveniencia del momento político. Las cifras de asesinatos han servido como arma contra el gobierno local y como trofeo para validar la política nacional, según el signo de los datos:
4 de octubre de 2025: «Tomen medidas, porque su alcalde está permitiendo que vuelva a aumentar la tasa de homicidios en Medellín. Fracaso total de la verdadera seguridad humana en Medellín».
Asegúrate de prestar atención, porque tu alcalde está provocando que la tasa de homicidios en Medellín vuelva a aumentar. Fracaso total de la seguridad humana real en Medellín https://t.co/Boje2r9WXK
—Gustavo Petro (@petrogustavo) 4 de octubre de 2025
5 de marzo de 2026: “La disminución de la tasa de asesinatos en Medellín, como la de Nariño y Barranquilla, tiene una causa, aunque no le guste al alcalde: es la política de paz de mi gobierno la que ha reducido la tasa de asesinatos en Medellín”.
La disminución en el número de asesinatos en Medellín, como los de Nariño y Barranquilla, tiene una causa, aunque el alcalde no esté contento con ello:
Es la política de paz de mi gobierno la que ha reducido la tasa de asesinatos en Medellín.
Aquí está el análisis; https://t.co/3h9wk5FceL
—Gustavo Petro (@petrogustavo) 5 de marzo de 2026
Una historia sobre conveniencia
Para los críticos del presidente, este comportamiento es una «lectura selectiva de la realidad» encaminada a capitalizar políticamente los éxitos y al mismo tiempo delegar la responsabilidad absoluta de los problemas a los líderes locales, especialmente a figuras de la oposición como Federico Gutiérrez.
La táctica, descrita por muchos como “el plan en el que todos ganan” para el gobierno nacional, plantea dudas sobre la seriedad del diálogo institucional:
Incoherencia institucional: Si la seguridad es una responsabilidad compartida entre la nación y el municipio, ¿por qué el éxito es propiedad exclusiva del gobierno central y el fracaso es responsabilidad del alcalde?
Si bien el Presidente insiste en que su política de “paz total” (o la política de paz de su administración) es el motor detrás de la mejora de las cifras, la reacción de Medellín fue de escepticismo, recordando que la gestión de la seguridad es un esfuerzo multidimensional que parece olvidado en los discursos del Jefe de Estado cuando los números no respaldan su narrativa.
Para Petro es gracias a él que la tasa de homicidios en Medellín está disminuyendo, pero la tasa de homicidios en Medellín es culpa de Fico.
Muy buenas noticias para Medellín.
Termina febrero y cerramos con el mes menos violento de los últimos 50 años. Hubo 11 asesinatos en un mes. Aunque el único número aceptable es cero, porque se trata de vida, se trata de un progreso significativo.
Gracias y felicidades a… pic.twitter.com/eLmYLM7bMC— Fico Gutiérrez (@FicoGutiérrez) 1 de marzo de 2026












