La Empresa Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó paralizar una serie de obras realizadas en una zona de protección ambiental en el municipio de Ricaurte, luego de que trascendió que se habría intervenido un cuerpo de agua natural donde se habría construido una playa artificial en un conjunto residencial.
La acción se produjo luego de una visita técnica de funcionarios de la Dirección Regional Alto Magdalena, quienes inspeccionaron la zona y encontraron cambios significativos en el entorno de una laguna sin nombre, rodeada en gran parte por vegetación nativa.
Según el informe, en el sitio se identificó una ocupación de aproximadamente 1,318 metros cuadrados dentro del área protegida del cuerpo de agua.
Intervenciones dentro del área protegida
Durante la verificación de campo, los técnicos del CAR demostraron los trabajos de relleno de arena y la modificación de una zona parecida a una playa a pocos metros del espejo de agua.
Además, se confirmó la instalación de infraestructura de uso recreativo y comunitario dentro del área de protección, entre ellos diez quioscos cubiertos con hojas de palma, un parque infantil y una cerca de malla metálica.
De acuerdo con la información proporcionada por la entidad ambiental, estas estructuras se ubican entre 2,5 y 5 metros del borde de la laguna, lo que significa que forman parte del cinturón forestal protector del cuerpo de agua, área sujeta a restricciones específicas de intervención.
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La directora regional del CAR Alto Magdalena, Camila Velásquez, explicó el alcance de lo encontrado durante la visita técnica, señalando que el caso ya fue trasladado al proceso correspondiente.
Según indicó, las sanciones comenzaron a establecer responsabilidades por las intervenciones realizadas y a identificar las medidas necesarias para evitar mayores daños al ecosistema.
Apertura del proceso de sanciones
Tras la inspección, la Autoridad Ambiental confirmó la apertura de un proceso sancionador, cuyo objetivo era analizar en detalle las condiciones en que se ejecutaron las obras y determinar si hubo incumplimiento de la normativa ambiental vigente en las zonas de protección hídrica.
La CAR reiteró que este tipo de áreas cumplen funciones fundamentales dentro del equilibrio ecológico, especialmente en la regulación de los recursos hídricos, la conservación de la biodiversidad y la prevención de riesgos relacionados con fenómenos como la erosión o las inundaciones.
En este sentido, la entidad recordó que cualquier intervención en zonas cercanas a fuentes hídricas requiere de permisos previos y el cumplimiento estricto de la normativa ambiental, para evitar afectaciones a los ecosistemas.
Llamado a la protección del medio ambiente
La empresa hizo un llamado a los constructores, administradores de conjuntos residenciales y ciudadanía en general a respetar las áreas de protección y gestionar adecuadamente los permisos asociados antes de realizar cualquier tipo de obra en zonas cercanas a cuerpos de agua.
Finalmente, la directora Camila Velásquez señaló que la entidad continuará realizando acciones de monitoreo ambiental en el territorio, con el objetivo de prevenir impactos a los ecosistemas y asegurar la sostenibilidad de los recursos naturales, especialmente en áreas donde se identifican intervenciones no autorizadas.











