Las palabras expresadas por el Presidente de la República de Colombia en una amplia red social exigen y requieren una respuesta institucional oportuna, clara y contundente por parte del Consejo de Estado, a quien hoy se dirigen las señales. comentarios.
El tono incendiario del Presidente no amerita ni garantiza una respuesta similar, sino más bien un ejercicio deliberado que, en defensa de nuestra Constitución actual y fortalecida, recuerde a todas aquellas voces que buscan poner fin, en lugar de implementar, nuestra Declaración de Derechos, la gran importancia que tiene la separación de poderes en esta y en todas las democracias. Preocupan las declaraciones del Presidente de la República y otros dirigentes del sector ejecutivo.
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La desinformación y la descontextualización de las decisiones judiciales deterioran la confianza institucional, debilitan el Estado de derecho que el país ha construido y defendido y se traducen en acusaciones e intimidación hacia quienes cargan con la responsabilidad de juzgar todos los días.
La libertad de expresión, cuyo ejercicio garantiza nuestro ordenamiento jurídico y que es tutelada por los jueces de la República, no puede ser invocada para construir mensajes que tengan un impacto privilegiado y que pongan en peligro no sólo la integridad institucional sino también la integridad física de personas que, al tomar decisiones basadas en el ordenamiento jurídico, se pretende judicializar y a quienes se califica como violadores del mismo sistema que defienden.
Cuando se controlan los poderes resulta incómodo, pero la lucha contra las inmunidades del poder no puede cesar. Hacia mayores poderes, mayores controles, hacia poderes sobrecargados, controles efectivos e inmediatos.
El control judicial sobre las acciones del ejecutivo no es un obstáculo para la democracia; es una de sus garantías más importantes. La existencia, facultades y legitimidad del Consejo de Estado se derivan de la propia Constitución Política, es decir surgen directamente de la voluntad del poder constituyente hoy invocado.
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