La muerte de un bebé de apenas seis meses en el municipio de El Espinal, Tolima, provocó indignación y rechazo en varios sectores del país. La menor, identificada como Mía, falleció en una clínica de Ibagué luego de ser internada con graves heridas que son materia de investigación por parte de las autoridades.
Según los primeros reportes médicos, la niña fue trasladada desde el Hospital San Rafael de El Espinal a la Clínica Clinaltec debido a la complejidad de su estado de salud.
Los especialistas descubrieron múltiples lesiones físicas, entre ellas fracturas en extremidades, laceraciones y otros signos de violencia que indicaban un posible caso de abuso y agresión.
La muerte del bebé se produjo a pesar de los esfuerzos médicos en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, donde permaneció bajo atención especializada durante varias horas. El caso provocó el rechazo de las autoridades locales y de las agencias de protección infantil.
El alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez Montaña, confirmó que la alcaldía ofrecía una recompensa de hasta 10 millones de pesos por obtener información que permita identificar y capturar a los responsables.
Las autoridades dijeron que la madre del menor, una mujer de 25 años, permanece bajo custodia mientras continúa la investigación judicial. Paralelamente, servicios de seguridad realizan la búsqueda de alias “El Flaco”, identificado como el padrastro del bebé y quien al parecer desapareció tras conocer el caso.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar rechazó lo sucedido y confirmó la activación de la ruta de protección integral al menor desde el momento en que se reportó la situación. Además, la entidad llamó a denunciar cualquier caso de violencia contra niños, niñas y adolescentes.
La muerte de un bebé ha dejado consternada a la comunidad del Tolima, mientras crecen los llamados para que se esclarezca el caso y se lleve a los responsables ante la justicia.












