El Parque Berrío, epicentro histórico y punto de encuentro de los antioqueños, ha iniciado una ambiciosa fase de transformación. Después de tres décadas sin intervenciones significativas, la alcaldía ha… Medellín ha puesto en marcha un plan de renovación para devolver la vida, el color y la dignidad a este emblemático espacio público.
El parque, custodio de la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria y la icónica «Gorda» de Fernando Botero, no había sido renovado desde 1995, año en que se articuló con la construcción de la estación del metro.
Una inversión para el renacimiento del centro
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, destacó la importancia de esta obra como parte de una estrategia más amplia para restaurar el centro de la ciudad. “Este parque no ha tenido ninguna intervención en 30 años”, dijo el presidente, enfatizando la necesidad de dignificar el espacio.
El proyecto de renovación incluye varias mejoras estructurales y ambientales:
Inversión total: casi $5,734 millones de pesos.
Área de intervención: Rehabilitación de aproximadamente 1.300 metros cuadrados.
Infraestructura: Mejoramiento de los andenes de las calles Boyacá y Palacé.
Iluminación y medio ambiente: Instalación de nueva iluminación y conservación de especies arbóreas existentes, integración de nuevas plantaciones para fortalecer el entorno ecológico.
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Más allá del cemento: el componente social
Javier Rodas Velásquez, subdirector de la Agencia APP, enfatizó que el proyecto va más allá de lo meramente arquitectónico. “No se trata sólo de pegar una teja, sino también de pensar en la gente que viene todos los días al parque a ganarse la vida de forma legal y honesta”, afirmó.
Para muchos ciudadanos de varios municipios, especialmente del municipio 10 (La Candelaria), el Parque Berrío es su principal fuente de ingresos. Vendedores tradicionales como Bety Perea y David López –famosos por sus potentes jugos de borojó, chontaduro y miel– ven esta transformación con optimismo. “Se pretende mejorar la ciudad y el municipio… Espero que vengan demasiados turistas para que podamos vender”, dijeron los comerciantes, que esperan ansiosos la reapertura para seguir ofreciendo sus productos en un ambiente más limpio y seguro.
Reunificación ciudadana
Aunque el cierre temporal del parque causó inicialmente sorpresa y preocupación entre los transeúntes habituales, la socialización del proyecto ha traído tranquilidad y grandes expectativas.
Las obras avanzan a paso firme con la promesa de que muy pronto los medellinenses podrán volver a pronunciar con orgullo la histórica frase: «Nos vemos en La Gorda de Botero», pero esta vez en un parque completamente renovado que seguirá latiendo como el corazón indiscutible de Medellín.
Renovación histórica en el corazón de Medellín: Parque Berrío se transforma después de 30 años












