Luego de pasar cinco días en poder de un grupo armado ilegal, Iván Alfredo Guzmán, hijo del exalcalde del municipio de Alfredo Guzmán, fue liberado en la zona rural de Tame, Arauca. El traslado se produjo como parte de un proceso humanitario que le permitió regresar a la libertad junto a otra persona que también había sido secuestrada.
Según información confirmada por la Defensoría del Pueblo, Plácido Ovallos Rangel también fue liberado, junto con Guzmán, quienes permanecían en las mismas condiciones de cautiverio. Ambos fueron entregados en un punto previamente acordado, acompañados de una misión humanitaria.
Iván Alfredo Guzmán y Plácido Ovallos fueron entregados a la misión humanitaria a la que nosotros, la Iglesia Católica y el @CICR_cotras ser secuestrado por el ELN en Arauca.
Agradecemos esta asistencia humanitaria que ha hecho posible el regreso de estas dos personas…
— Defensoría del Pueblo (@DefensoriaCol) 29 de mayo de 2026
El hecho se produjo en medio de la tensión que se vive en varias zonas rurales del departamento, donde continúan presentándose situaciones relacionadas con el conflicto armado.
Según conocidos informes, el secuestro de Guzmán se habría producido la madrugada del lunes 25 de mayo en el casco urbano de Tame. Días después, el grupo responsable habría reconocido su preservación, en el marco de acciones que denominaron «control territorial».
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En su momento, también se indicó públicamente que la extradición de los prisioneros se realizaría a través de mecanismos humanitarios. En este punto se conoció que el ciudadano liberado es estudiante de derecho y trabaja en la Contraloría General de la República en Bogotá, aunque se encontraba en el municipio visitando a su familia cuando ocurrió el hecho.
La liberación de ambos ciudadanos fue posible gracias a la intervención de una comisión humanitaria compuesta por la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y la Iglesia Católica, con el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja.
La entrega se realizó en un punto previamente acordado en la zona rural del departamento, bajo condiciones de seguridad controladas por las organizaciones humanitarias que facilitaron el proceso.
Tras conocerse la liberación, el caso ha generado declaraciones y atención en varias regiones del país, en medio de llamados a respetar el derecho internacional humanitario y reducir los secuestros que afectan a la población civil en zonas rurales.












