Lo que empezó como un encuentro entre familiares y amigos terminó siendo uno de los episodios más sonados de los últimos días en Boyacá. El alcalde de Tununguá, Elkin Alfonso Gil, se vio envuelto en un escándalo luego de verse involucrado en un altercado con policías.
Según los videos que circularon recientemente en las redes sociales, el mandatario compartió con varias personas en el polideportivo municipal. En el lugar, vehículos ingresaron al campo y se escuchó música a alto volumen, situación que generó malestar entre los vecinos y motivó varios llamados a las autoridades.
Ante el pedido ciudadano, la policía pidió reducir el ruido y recordó la vigencia de un decreto dictado por el propio alcalde, estableciendo medidas de orden público para la jornada electoral, entre ellas la ley seca. Sin embargo, la situación rápidamente escaló luego de una discusión entre los asistentes y los uniformados.
Las grabaciones muestran momentos de tensión en los que el hermano del presidente insulta a los policías. Posteriormente, el alcalde Elkin también aparece enfrentándose a los uniformados al notar que uno de ellos estaba grabando el proceso en un teléfono celular.
Con el paso de los minutos, el altercado derivó en agresiones y forcejeos. En varios vídeos se puede ver al presidente reducido en el suelo mientras la policía intenta esposarlo.
También se registraron agresiones físicas contra un hombre uniformado cuando ambos hermanos ya se encontraban detenidos.
La polémica desató una ola de críticas contra el departamento y obligó al presidente a hacer una declaración pública.
En el documento reconoció que su conducta no estuvo acorde a los procedimientos institucionales y pidió disculpas al comandante policial, a los uniformados involucrados y a la comunidad de Tununguá.
El caso continúa generando debate por la aparente contradicción entre las medidas de orden público dictadas por el concejo municipal y los hechos registrados esa misma noche.












