Las autoridades han desmantelado una presunta organización criminal acusada de realizar robos de vehículos de lujo por valor de millones de dólares en varias regiones del país. Según la investigación, el grupo presuntamente utilizó diversos métodos de engaño para apropiarse de camiones que luego eran modificados y comercializados con documentación falsa.
El operativo fue realizado por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional, y permitió la detención de cinco personas en los municipios de Dosquebradas, Risaralda y Montenegro, Quindío.
Según el Ministerio Público, la estructura criminal estaría vinculada con al menos 18 delitos ocurridos entre 2024 y marzo de 2026 en los departamentos de Risaralda, Nariño, Antioquía y Boyacá, donde las víctimas habrían perdido vehículos por valor de más de 5.000 millones de pesos.
Así funcionó la organización
Las investigaciones muestran que los presuntos integrantes de la red utilizaron diversas estrategias para engañar a los propietarios de vehículos de lujo.
Uno de los métodos consistía en hacerse pasar por un intermediario o comisionista especializado en la venta de este tipo de automóviles. A través de las redes sociales publicaban supuestas ofertas y cuando aparecía algún interesado lo llamaban a centros de diagnóstico de automóviles, alegando que le realizarían evaluaciones técnicas antes de cerrar el trato. Durante estos encuentros, los sistemas de identificación de los vehículos fueron intervenidos.
En otros casos, los investigados contactaron a personas que ofrecieron sus camionetas en plataformas digitales. Aprovecharon la prueba del vehículo para modificar el sistema de encendido electrónico, clonar la programación de las llaves e instalar dispositivos de seguimiento. Posteriormente, cuando los vehículos quedaron estacionados o desatendidos en lugares públicos, fueron localizados y sustraídos utilizando las modificaciones realizadas anteriormente.
El Ministerio Público también señaló que la organización supuestamente utilizó falsos trueques para convencer a algunos propietarios de que entregaran sus camiones bajo la promesa de que recibirían otro vehículo a cambio. Sin embargo, las víctimas finalmente perdieron sus coches sin recibir la indemnización acordada.
Cambiaron la identificación de los vehículos
Luego de obtener los vehículos, los presuntos delincuentes aparentemente modificaron los sistemas de identificación y reincorporaron varios componentes para ocultar su verdadero origen.
Luego, los vehículos fueron puestos nuevamente en venta a través de plataformas de venta, acompañados de documentación supuestamente falsificada diseñada para crear una apariencia de legalidad y facilitar su comercialización.
Durante las diligencias de incautación, las autoridades incautaron 27 llaves de vehículos, 12 tarjetas de propiedad, inhibidores de señal, 18 huellas de chasis, placas de distintas ciudades, plantillas utilizadas para notas de chasis y sellos notariales, entre otros elementos que ahora forman parte de las pruebas de la investigación.
Cinco capturados y múltiples cargos
Los capturados fueron identificados como Jaiver Tangarife, Ángela González, Luis Miguel Toledo, Natalia Granda y Óscar Cabrera.
Un fiscal de la seccional de Risaralda les imputó los delitos de estafa agravada, hurto agravado, concierto para delinquir, falsificación de marcas, fraude procesal, recibo, falsificación material de documento público y falsificación material de documento privado, dependiendo del presunto grado de participación de cada uno en los hechos investigados. Ninguno de los imputados aceptó las acusaciones formuladas por el Ministerio Público.
Por decisión de un juez de revisión de fianzas, cuatro de los imputados deberán cumplir medida de aseguramiento en un centro penitenciario mientras continúa la investigación del caso.












