Minuto30.com .- La vigésima edición del mayor festival de música electrónica del mundo dejó no sólo un espectáculo de luces sin precedentes y más de 500 artistas en escena, sino también un sólido equilibrio jurídico. La policía federal belga informó de cientos de detenciones por drogas y tráfico de drogas durante el evento en Boom, al norte de Bruselas.
Lo que prometía ser sólo un fin de semana de euforia musical en los escenarios de Tomorrowland acabó con la intervención directa de las autoridades europeas. Este martes, la fiscalía de Amberes anunció el balance oficial de las operaciones realizadas durante los dos fines de semana del festival, del 17 al 19 de julio y del 24 al 26 de julio.
El balance del gobierno: consumo y microcomercio
Las cifras facilitadas por las autoridades belgas reflejan un estricto control dentro y fuera del recinto, dividiendo las capturas en dos grandes grupos con diferentes consecuencias legales:
Deportado y multado: Un total de 403 asistentes fueron sorprendidos con pequeñas cantidades de droga destinada a uso personal. Todos fueron inmediatamente expulsados del festival y se les impusieron sanciones económicas.
Procesado por tráfico de drogas: Las autoridades arrestaron a 32 personas acusadas de vender narcóticos en el evento. Estas personas deberán comparecer ante un tribunal especial en Amberes el 25 de noviembre.
El reincidente: Llama la atención que entre los detenidos por trata de personas destaca un holandés que ya fue condenado por los mismos delitos durante la última edición de 2024.
El ‘menú’ de los ataques: de las pastillas a los aerosoles
Uno de los aspectos que más ha generado alarma entre las autoridades de salud y seguridad es la variedad y métodos de camuflaje de las sustancias ilícitas incautadas durante los registros.
El informe oficial destaca la incautación de drogas tradicionales y mezclas sintéticas de riesgo:
Éxtasis (MDMA) y cocaína.
Ketamina y metanfetaminas.
‘Pink Powders’: una peligrosa mezcla de drogas sintéticas que emerge en la escena electrónica mundial.
Los traficantes no sólo trajeron las sustancias en presentaciones habituales como pastillas y polvo, sino que también utilizaron aerosoles nasales para evadir los controles policiales durante el evento.












