Minuto30.com .- Mientras el país se prepara para las fiestas de fin de año, la guerra en el Catatumbo no se traduce en un alto el fuego. La Defensoría del Pueblo confirmó que el lunes 22 de diciembre, al menos once familias, compuestas por aproximadamente una treintena de personas, llegaron a la ciudad de Cúcuta en condiciones de desplazamiento forzado.
Los civiles, entre ellos niños y adultos mayores, huyeron de la vereda Mineiro, perteneciente al municipio de Tibú, luego de quedar atrapados en medio de violentos enfrentamientos entre el ELN y las disidencias del Frente 33 de las Farc.
El Catatumbo: un campo de batalla sin fin
La situación en el pueblo de Mineiro se ha vuelto insostenible. Según el informe oficial, las familias se vieron obligadas a abandonar sus hogares, sus animales y sus cultivos para salvar sus vidas, debido a la intensidad de los combates por el control territorial de esta zona estratégica para las rutas del narcotráfico y la economía ilícita.
La Defensoría del Pueblo ha subrayado que este traslado es consecuencia directa de la escalada de hostilidades. “Una vez más hacemos un llamado al ELN y a las disidencias del Frente 33 a reducir las hostilidades en el Catatumbo, especialmente ahora en un momento en que las familias deberían tener algo de paz”, dijo la entidad de seguimiento.
Atención humanitaria inmediata
Ante la llegada de los desplazados a la capital Norte de Santander, la Defensoría del Pueblo ha solicitado a la Alcaldía de Cúcuta activar de inmediato los protocolos de atención humanitaria. Se necesita con urgencia:
Refugios temporales seguros.
Kits de alimentación y cuidado.
Atención psicosocial a menores afectados por el conflicto.
Evaluación médica inmediata.
Una tragedia que se repite en diciembre
El desplazamiento forzado en el Catatumbo es una herida abierta que sangra con más fuerza durante las festividades. La instrumentalización de la población civil y el uso de las aceras como campos de tiro han convertido a Tibú en uno de los municipios con mayor riesgo para la vida humana del país.
En Minuto30 nos sumamos al llamado nacional por el respeto al Derecho Internacional Humanitario. No es aceptable que mientras una parte del país está de fiesta, otros colombianos tengan que caminar durante horas solo con lo que llevan puesto para escapar de las balas.












