Esteban Quintero se consolida como uno de los principales líderes del uribismo por su trabajo político en el territorio: Se echo esta campaña al hombro

Esteban Quintero se consolida como uno de los principales líderes del uribismo por su trabajo político en el territorio: Se echo esta campaña al hombro

En medio del realineamiento interno del Centro Democrático y el relevo generacional que vive el partido, uno de los nombres que mayor crecimiento sostenido ha mostrado en los últimos años Antioquía es el de Esteban Quintero Cardona.

La trayectoria electoral muestra una curva ascendente inusual en un partido que ha luchado por renovar el liderazgo regional. En 2015 fue elegido diputado de la Asamblea General de Antioquia con aprox. 18.500 votos, los más jóvenes que habría tenido la Duma hasta entonces. Cuatro años después dio el salto a la Cámara de Representantes y lo logró 58.774 votosconsolidar la estructura en el Oriente Antioqueño y ampliar su presencia en el área metropolitana. Tuvo éxito en su elección al Senado. unos 70.000 votosDe hecho, cuando se convirtió en uno de los jóvenes congresistas con mayor votación dentro de su grupo en el departamento, fue la cuarta mejor votación del uribismo a nivel nacional.

Los datos no son pequeños. Si bien varios líderes tradicionales del uribismo han visto sus votos estancarse o disminuir, Quintero ha mostrado un crecimiento constante en todos los niveles electorales.

Pero más allá estimó un crecimiento del 30% en votos, lo que equivaldría a la cifra de 100.000 votos obtenidos el 8 de marzo, Su nombre también comienza a destacar por otro fenómeno: un visible aumento del reconocimiento, la actividad territorial y el posicionamiento político dentro de la dirección de Antioquia, incluso fuera del propio Centro Democrático.

Durante la campaña para el Senado que acaba de terminar, Quintero se convirtió en uno de los candidatos más activos de la lista. A pesar de ser una lista cerrada, desarrolló una campaña con la intensidad de una lista abierta, recorriendo municipios, encabezando asambleas ciudadanas y manteniendo una presencia permanente en el territorio, junto a su fórmula antioqueña, Gregorio Orjuela. Esta dinámica se reflejó en eventos multitudinarios en varios puntos del departamento, incluida la enorme Plaza de Rionegro y grandes concentraciones en el suroeste de Antioquia.

La expansión territorial fue significativa. Su presencia ha crecido significativamente en el suroeste de Antioquia, donde ha consolidado apoyo político y social, y también ha ganado terreno en el occidente y norte del departamento, ampliando el alcance de su estructura más allá del oriente.

Este crecimiento territorial estuvo acompañado de un proceso de posicionamiento fuera de Antioquia. En las últimas semanas, Quintero ha ganado mayor visibilidad en el eje cafetero y en Bogotá, donde ha recibido el apoyo de empresarios, académicos y sectores juveniles que lo identifican como una de las figuras emergentes dentro del uribismo.

Otro elemento que empieza a llamar la atención durante la campaña y después de las elecciones es la capacidad de conectar con los votantes jóvenes. Dentro del partido lo consideran uno de los dirigentes que más éxito ha tenido en convencer a nuevos liderazgos juveniles, especialmente en el contexto de las elecciones al Consejo Municipal de la Juventud, donde el Centro Democrático quiere impulsar un relevo generacional en Antioquia y en el país.

Su perfil combina dos elementos que hoy son de importancia estratégica para el partido de Uribe: la disciplina orgánica y su propia agenda territorial. No es ni un outsider ni un líder improvisado, y aunque pertenece al núcleo histórico más tradicional del partido gracias al trabajo de su padre, el ex senador Rubén Darío Quintero, Quintero Jr. puede desarrollar su propia agenda poderosa. Al mismo tiempo, mantiene una clara lealtad política a Álvaro Uribe, combinando el apoyo al liderazgo histórico del expresidente con sus propios votos, estructura territorial y una agenda legislativa que ha construido su propia identidad dentro del partido.

En momentos en que el uribismo busca consolidar figuras que puedan apoyar el voto en Antioquia sin depender únicamente del poder presidencial, Quintero emerge como uno de los congresistas con mayor capacidad de movilización, crecimiento electoral y posicionamiento en la zona.

Su desafío ahora es trasladar esta consolidación regional a una proyección más amplia en el escenario nacional. Su victoria marcó una lista cerrada donde la competencia no sólo era externa sino también interna.

Electoralmente, es el único senador antioqueño que repitió, el único senador de su natal Oriente Antioqueño que irá a la Cámara de los Lores -y también en términos de visibilidad política- los números y actividades políticas que jugaron a su favor.


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