El escenario tras la primera vuelta presidencial ha dejado espacio para el análisis y la autocrítica dentro del gremio de las estadísticas electorales. Víctor Muñoz, fundador de la empresa encuestadora Guarumo, publicó un detallado diagnóstico en sus redes sociales, en el que reconoció abiertamente que AtlasIntel fue la única empresa que logró proyectar con precisión el pulso de los electores.
A través de un mensaje estructurado, Muñoz dividió el desempeño de las mesas electorales en tres puntos fundamentales: éxitos globales, precisión estadística y una profunda reflexión sobre los métodos actuales.
El éxito colectivo: el paso a segunda ronda
Como punto de partida, Muñoz enfatizó que la industria logró redimirse de los errores del pasado reciente al anticipar quiénes serían los dos candidatos que competirían por la presidencia.
«Los cuatro encuestadores cumplieron: todos esperábamos que hubiera una segunda vuelta y todos concluimos con razón que esa segunda vuelta sería entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. (No está claro, en 2022 estaremos todos equivocados)”, aclaró el fundador de Guarumo.
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Precisión estadística: Acreditado por AtlasIntel
El mayor contraste que mostró Muñoz fue en los márgenes de votación. El analista admitió que los encuestadores tradicionales no lograron medir la verdadera fuerza de la derecha en la última parte de la campaña, dando todo el crédito a su rival.
Según el balance, AtlasIntel fue «la única medida que reflejó correctamente la tendencia de fondo: elecciones reñidas, con empate técnico entre Abelardo y Cepeda».
Por el contrario, el mea culpa respecto al resto de empresas fue fuerte:
Subestimación masiva: Los encuestadores tradicionales subestiman a Abelardo de la Espriella, con diferencias de entre 7 y 16 puntos respecto a los resultados reales de las encuestas.
Puntos ciegos: Muñoz admitió que empresas como la suya no habían logrado “captar movimientos relevantes en las últimas semanas”, poniendo como claro ejemplo la fuerte caída de la candidata Paloma Valencia, que pasó desapercibida en sus radares.
Agotamiento de los métodos tradicionales
Más allá de los números, el thriller de Muñoz concluyó con una advertencia sobre la crisis institucional y técnica que enfrentan los estudios de opinión en el país. Sus reflexiones apuntan a la urgente necesidad de modernizar la forma en que se lee al electorado:
Crítica a la normativa: «La ley de encuestas no parece haber producido mejores datos; Al contrario, solidificó el proceso de captura de información en una campaña muy dinámica.
El fin de una era: «Las investigaciones personales muestran claros signos de agotamiento metodológico. «La realidad política avanza más rápido que los instrumentos tradicionales».
Este fallo valida públicamente el modelo de recopilación de datos de AtlasIntel, lo que deja una gran pregunta sobre cómo los encuestadores tradicionales ajustarán sus metodologías a la luz de la inminente y cerrada segunda vuelta presidencial.
“AtlasIntel fue el único que leyó correctamente la tendencia”: Víctor Muñoz, fundador de Guarumo, sobre los estudios
Balance de encuestadores en la primera vuelta
Éxito:
Los cuatro encuestadores cumplieron: todos esperábamos que hubiera una segunda vuelta y todos concluimos con razón que esa segunda vuelta sería entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. (No es evidente, en 2022 todos estaremos… pic.twitter.com/3QJW1FlJP6
— Víctor Muñoz (@Vicmunro) 1 de junio de 2026











