El gobierno nacional ha puesto fin oficialmente a las medidas comerciales que mantenía contra Ecuador tras la emisión del Decreto 0583 de 2026, que deroga los aranceles impuestos a Ecuador en respuesta a los impuestos del país a los productos colombianos.
La decisión marca un nuevo capítulo en las relaciones comerciales entre ambos países y tiene como objetivo restablecer las condiciones comerciales normales después de varios meses de tensiones que afectaron a exportadores, importadores y comunidades fronterizas.
Según explicó el Ejecutivo, la medida se adoptó luego de que Ecuador aboliera los llamados derechos aduaneros que cobraba el país a los productos colombianos.
Este impuesto había provocado una escalada comercial que llevó a Colombia a imponer derechos de importación a Ecuador como medida de reciprocidad.
El conflicto comenzó en enero de 2026, cuando el gobierno ecuatoriano impuso un arancel del 30% a los bienes provenientes de Colombia. Posteriormente el gravamen se incrementó al 50% y eventualmente al 100%, afectando significativamente el acceso de los productos colombianos a ese mercado.
Lea también: ¡Ayúdanos a encontrar a Kiara! Perro perdido en Guarne
En respuesta, Colombia emitió el Decreto 0170 de 2026 en febrero, imponiendo aranceles del 30% a Ecuador sobre varios productos, citando la necesidad de proteger la producción nacional y defender los intereses económicos del país.
Sin embargo, el panorama cambió el 31 de mayo, cuando Ecuador retiró oficialmente el impuesto aduanero tras una decisión respecto de las normas de la Comunidad Andina (CAN). Ante este escenario, el gobierno colombiano concluyó que las razones que justificaban el mantenimiento de las medidas de retorsión comercial habían desaparecido.
A pesar de la normalización del comercio bilateral, el decreto prevé una excepción temporal para algunos productos relacionados con el arroz.
Las restricciones permanecerán vigentes durante otros 45 días debido a preocupaciones sobre el contrabando técnico en la frontera sur del país.
Las autoridades creen que eliminar las barreras comerciales promoverá el intercambio binacional, brindará mayor estabilidad a empresarios y exportadores y fortalecerá la actividad económica en las regiones fronterizas que dependen del comercio entre Colombia y Ecuador.












