A los 58 años murió Manolo Arjona, fundador de Locomía y el alma de los icónicos abanicos

A los 58 años murió Manolo Arjona, fundador de Locomía y el alma de los icónicos abanicos

Minuto30.com .- El mundo del espectáculo se despide de una de las figuras más transgresoras de los años ochenta. Manolo Arjona, fundador del legendario grupo de electro-pop Locomía, falleció a los 58 años en su ciudad natal de España. Tras abandonar los escenarios, el artista había encontrado en la pintura un nuevo refugio creativo.

La nostalgia recorre a toda una generación de aficionados a la música española tras confirmarse una noticia que tiene de luto al pop internacional. Manolo Arjona, uno de los rostros fundamentales y pioneros del fenómeno musical y estético conocido como Locomía, falleció a los 58 años.

Su marcha, que supone el adiós de uno de los referentes indiscutibles del movimiento ibicenco, fue pacífica. Según los primeros informes de su entorno más cercano, Arjona perdió la vida mientras dormía en su domicilio de la localidad de Viladecans, en la provincia de Barcelona.

Adiós a un ícono de la violación estética

La muerte de Manolo Arjona representa no sólo la pérdida de un cantante y bailarín, sino también la partida de un creador de tendencias que desafió las normas de su tiempo. A diferencia de las historias trágicas que a menudo rodean a las estrellas del pop, el final de Arjona fue pacífico y contrastó profundamente con el frenesí mediático, las luces de neón y la euforia masiva que caracterizaron sus años de mayor gloria.

En sus últimos años, Manolo había tomado la decisión consciente de distanciarse del frenesí mediático y de las exigencias agotadoras de la industria musical. Lejos de los focos, encontró la paz en Viladecans, donde canalizó toda su inagotable creatividad visual hacia las artes plásticas y dedicó gran parte de su tiempo a la pintura, pasión que le permitió seguir expresándose sin la presión de la fama.

locomie1

La historia detrás del mito: El nacimiento de Locomía

Para comprender la magnitud del legado de Manolo Arjona es imprescindible viajar en el tiempo hasta la España de finales de los años 80. En la mítica isla de Ibiza, epicentro de la libertad, la fiesta y la vanguardia, nace Locomía.

Lo que inicialmente comenzó como una tribu urbana y un colectivo de diseñadores de moda liderados por Xavier Font, rápidamente mutó hasta convertirse en un proyecto musical sin precedentes. Manolo Arjona estuvo allí desde el minuto cero, aportó su impresionante presencia escénica y fue clave en la consolidación de la imagen del grupo.

Junto a sus compañeros, Arjona irrumpió en la mítica discoteca Ku de Ibiza y deslumbró a todos con un concepto visual nunca antes visto en el mundo.

El alma de la coreografía y el éxito internacional.

Manolo Arjona no era sólo un vocal; Fue considerado por muchos el motor coreográfico de Locomía. Su capacidad para manejar a los enormes aficionados con precisión milimétrica se convirtió en un estándar exigente para el resto de la formación.

Cuando el grupo lanzó su álbum debut Taiyo en 1989, el impacto fue abrumador. Canciones como Rumba, Samba, Mambo, Gorbachev y el éxito Loco Mía del mismo nombre catapultaron a Arjona y sus compañeros a la fama mundial. El grupo cruzó el Atlántico y desató el frenesí en América Latina, llenando estadios en México y Argentina y realizando actuaciones históricas en lugares tan impresionantes como el Festival de Viña del Mar en Chile.

Durante esos años de frenesí, Manolo fue la cara de la disciplina dentro del grupo. Si bien Locomía enfrentó constantes cambios de alineación y complejas batallas legales por derechos de marca, Arjona siguió siendo un pilar de resistencia, siendo uno de los pocos miembros en participar en múltiples etapas y reuniones de la banda a lo largo de décadas.

El ocaso del escenario y su refugio en la pintura


Fuente

Comparte en :