En una operación milimétrica y sin margen de error, las autoridades colombianas han logrado neutralizar a uno de los principales componentes del crimen organizado en el suroeste del país.
Alias »Carlitos», identificado como el tercer cabecilla de la temida estructura GAO-r 57 Yaír Bermúdez, al mando de «Iván Mordisco», fue capturado en la ciudad de Pasto luego de una intensa cacería institucional.
El operativo fue resultado de una exitosa ofensiva conjunta liderada por el Gaula Militar de la Tercera División del Ejército, en coordinación con el CTI del Ministerio Público y la Policía Nacional.
Una búsqueda incesante de norte a sur
La caída de este alto mando criminal no fue casualidad. Fueron necesarios meses de intenso trabajo de inteligencia, vigilancia y seguimiento para descifrar sus movimientos.
Los investigadores descubrieron que el esquivo líder realizaba constantes viajes al sur de Colombia en un intento de evadir el asedio de las autoridades. Finalmente, el cruce de datos permitió que fuera interceptado y capturado por orden del juzgado de la capital Nariño.
El cerebro financiero detrás del terrorismo
Alias ’Carlitos’ era considerado el motor económico de esta estructura disidente. Aunque su captura se produjo en Pasto, su centro de operaciones estaba en la zona rural de Tuluá, Valle del Cauca.
Desde allí, orquestó un imperio de ingresos ilícitos para financiar al grupo armado, sembrando el terror entre comerciantes y residentes.
Deberá responder por los delitos de secuestro, extorsión y homicidio agravado.
Con este poderoso golpe, militares y policías logran asfixiar una de las principales arterias del financiamiento del terrorismo en el Valle del Cauca, reafirmando su compromiso con la seguridad nacional.











